El Salvador, 1932. Mercedes Prieto, una pobre indígena, pierde a su marido y a su hijo en la rebelión de los trabajadores de las plantaciones de café. Para sacar adelante a su familia, Mercedes se emplea en casa de Elena Contreras, la mujer de uno de los terratenientes de la zona, y a partir de entonces la vida y peripecias de ambas familias -la una de humildes trabajadores, la otra de ricos propietarios- se mezclarán indisolublemente a lo largo de tres generaciones. La insólita amistad que unirá para siempre a estas dos mujeres se origina en que Elena también acaba de "perder" a su marido, ya que lo ha encontrado en brazos de su mejor amiga. De este modo, la trama transcurre en dos mundos radicalmente opuestos: el de la miseria y el sufrimiento de los pobres recolectores, y el de las reuniones sociales de los privilegiados terratenientes.
Con las dramáticas circunstancias de El Salvador -un país sumido en conflictos sociales y en la miseria- como vigoroso telón de fondo, Sandra Benítez entreteje una conmovedora saga familiar en la que las mujeres son sus auténticas protagonistas.