Buchdetails
Beschreibung
Tomaban a Joyce por autor "picante". Ahora bien: el erotismo no está ausente en el Ulises, su interdicción en países de habla inglesa y Estados Unidos no es ingenua culturalmente. Todavía hoy no se han procesado en todas sus consecuencias los motivos de ese malestar ahí, donde se es más tolerante con la libertad de expresión. Acaso sea la radical diferencia de Joyce con la sensibilidad puritana - ostensible, en la repugnancia de Virginia Woolf, o en la lúcida observación de Wells de que sólo un católico puede "blasfemar" así.Algo de éso se lee en las cartas de Joyce a Nora, su mujer. No la confunde con Dios -ni viceversa- pero ella es un nombre con el que ensaya algo no dicho que en la vida no encuentra tiempo, espacio, escena ... las suyas son cartas únicas en la historia de la literatura no sólo por quién las escribe sino por cómo estan escritas, historia del único amor de un escritor único cuya palabra en acto escapaz de pasar vertiginosamente de lo más obseno a lo más sublime: "Mi amor por ti me permite rogar al espíritu de la belleza y ternura eternas reflejadas en tus ojos, o revolcarte en el suelo... " (Luis Thonis)