Buchdetails
Beschreibung
Mark Lilla, siguiendo la estirpe intelectual de Hobbes, Locke, Rousseau, Hume o Kant, nos ayuda a comprender la magnitud de este desafío y el precario equilibrio que lo sostiene, pues el impulso de volver a unir lo que una vez separó el hombre reaparece con frecuencia en la historia del pensamiento europeo y muy especialmente en la segunda mitad del siglo XX, donde el intento de conciliar la política con la religión derivó en peligrosos mesianismos de mortíferas consecuencias.
Revelador y polémico, El dios que no nació nos previene sobre la necesidad de protegernos de las invasiones religiosas que pretenden acabar con el legado de la Ilustración, representado por los pensadores occidentales que encontraron el camino para liberar la política de la autoridad de dios. Una exitosa pero frágil construcción que es necesario conservar.