La esperada muerte de un poderoso hacendado, dueño de un ingenio azucarero, desata una sucia conspiración para cometer fraude contra los hacendados de Paraíso y contra su propia sucesión. Un corrupto e inescrupuloso abogado, cuya ambición sobrepasa todo límite de decencia, honor o moralidad será el encargado de armar la tela de araña donde muchos se enredarán, de acuerdo o no, dando lugar a una apasionante trama que va mucho más allá de la comisión del fraude, y que revela además, la decadencia y las faltas de una clase acaudalada, codiciosa y capaz de cometer los actos más deleznables para satisfacer su infinita codicia.
Manuel Zeno Gandía retrata magistralmente la disolución de ese sector de la clase acaudalada y dominante como sector hegemónico en el mundo económico y social de fines del siglo XIX.
"Aquí los grandes bandidos andan sueltos: róbate una hacienda y no te pasará nada, pero ¡pobre de ti si te pescan robando una caña! Irías a la cárcel."
Garduña es, sin dudas, una excelente obra llena de realismo, orgullo, impotencia, codicia y crudeza, que el lector amante de la buena pluma sabrá con toda seguridad apreciar.