La fuga de Gray ya es un hecho, Bean Vandett, el transportista, es su complice. La información que, finalmente, Rally y Minnie May, pudieron conseguir de Jim Logan, a cambio de dejarle con vida, permitió que las chicas trazaran un plan para impedir o detener la fuga de Gray. Mientras Rally vigila desde el coche, Minie May se acerca demasiado al peligroso fugitivo y su cómplice. Gray y Vandett pronto descubren a Minie May y la secuestran. Rally se siente impotente y la única opción que le queda es perseguir a Bean Vandett y su cliente, a todo gas.
Roy, cada vez más preocupado por la seguridad de las chicas y la fuga del prisionero más peligroso de la ciudad, reune a toda la policía de Chicago para intervenir en la persecución.
¡La carretera está plagada de coches patrulla que Bean Vandett consigue burlar! Sólo Rally consigue pisarle los talones...