Detalhes do Livro
Formato
Brochura
Páginas
162
Idioma
Espanhol
Publicado
Jan 1, 1983
Editora
ESPASA CALPE
ISBN-10
8423904717
ISBN-13
9788423904716
Descrição
Las tragedias grotescas tiene el año 1907 como fecha de aparición. Se continúa en ella, o mejor dicho, se desarrolla fuertemente, la acción de Los últimos románticos, al aparecer en primer plano Clementina, la mujer de Don Fausto Bengoa, ambiciosa, arrivista y fascinada ante el París de la orilla derecha. El drma familiar de la familia Bengoa, constituida por cuatro personas de caracteres opuestos, ocurre dentro de una época dramática para la ciudad y para Francia: la de la caída del Segundo Imperio, a consecuancia de Sedán y en el momento de la "Commune".
Baroja en 1899 fue testigo de que la guerra del 70 había dejado una honda huella en el pueblo de París. De sus amigos emigrados, republicanos o carlistas, de periodistas viejos, de bohemios de toda catadura, recogió anécdotas e impresiones de aquellos hechos de que fue teatro la capital de Frandcia y que conmovieron a Europa tanto como los paralelos de 1914 o 1940.
En Las tragedias grotescas hay, pues, muchos testimonios de primera mano acerca de revolucionarios como Cantagrel, Blanqui, etc. Hay impresiones, también muy personales, acerca del mundo de los "rastacueros" de la orilla derecha, al que la ambición le lleva a la mujer de Bengoa, metida al fin en una intriga amorosa. Dentro de lo acre o tenso del ambiente se da, como siempre, la nota lírica y algunas de las vidas, las de los jóvenes, se desarrollan con cierta placidez, mientras la ciudad parece amenazada por las furias.
Hoy, cumplido no hace mucho el centenario de la "Commune", y pasados casi sesenta años desde que Baroja recogió sus notas y urdió la trama de sus dos novelas acerca de los españoles en París (a las que agrupó con La feria de los discretos en una trilogía que lleva el título general de El pasado), estas parecen tener mucha más originalidad y novedad que cuando se publicaron y aún en tiempos posteriores, en que quedaron en segundo plano, dentro de la producción total del novelista.
Baroja en 1899 fue testigo de que la guerra del 70 había dejado una honda huella en el pueblo de París. De sus amigos emigrados, republicanos o carlistas, de periodistas viejos, de bohemios de toda catadura, recogió anécdotas e impresiones de aquellos hechos de que fue teatro la capital de Frandcia y que conmovieron a Europa tanto como los paralelos de 1914 o 1940.
En Las tragedias grotescas hay, pues, muchos testimonios de primera mano acerca de revolucionarios como Cantagrel, Blanqui, etc. Hay impresiones, también muy personales, acerca del mundo de los "rastacueros" de la orilla derecha, al que la ambición le lleva a la mujer de Bengoa, metida al fin en una intriga amorosa. Dentro de lo acre o tenso del ambiente se da, como siempre, la nota lírica y algunas de las vidas, las de los jóvenes, se desarrollan con cierta placidez, mientras la ciudad parece amenazada por las furias.
Hoy, cumplido no hace mucho el centenario de la "Commune", y pasados casi sesenta años desde que Baroja recogió sus notas y urdió la trama de sus dos novelas acerca de los españoles en París (a las que agrupó con La feria de los discretos en una trilogía que lleva el título general de El pasado), estas parecen tener mucha más originalidad y novedad que cuando se publicaron y aún en tiempos posteriores, en que quedaron en segundo plano, dentro de la producción total del novelista.