Book Details
Format
Kindle
Pages
96
Language
English
Published
Mar 1, 2013
Publisher
Mondadori
ISBN-10
9876582003
ISBN-13
9789876582001
Description
Una serie de relatos en la que la autora de «Las primas» despliega sus
ácidas viñetas familiares, su galería de descastados y su inigualable
maestría literaria.
"Variaciones sobre monsieur Le Diable", se titula uno de los capítulos de este libro conmovedor, en el que Aurora Venturini se para con firmeza en el delgado límite entre el sueño y la vigilia, entre la locura y la razón, o mejor, entre la vida y la muerte, para relatar aquellos instantes abismales de su extraordinaria existencia en los que sintió que su hora para irse de este mundo había llegado. Y sin embargo, a los 90 años, seguía luchando, con las palabras como arma principal, demostrando por qué su escritura (lo que es igual a decir su vida) pudo durante mucho tiempoenfrentarse con monsieur Le Diable y ganarle la partida. "Tinte rojo rabioso irradiaba avasallante. Algo muy caliente me puso en la parrilla que ardía de sus barrotes de hierro llagando mi espalda, y dos hembras avivaban carbones con tizones rudos, muy afilados. Ellas despeinaban cabelleras ígneas. Delgadísimas, semejaban lagartijas de pesadilla y gritaban mi nombre cuando aseguraban "Ya estás muerta". Así gritaban, despiadadas, malignas, feas. Afirmaban con endiablada griterí "Hace horas que estás muerta". Sumando a la grave situación espantosa, "Hace horas que estás muerta". Yo, a cada minuto, rebatí "No estoy muerta". "Hace ocho horas que estás muerta". "No estoy muerta".
ácidas viñetas familiares, su galería de descastados y su inigualable
maestría literaria.
"Variaciones sobre monsieur Le Diable", se titula uno de los capítulos de este libro conmovedor, en el que Aurora Venturini se para con firmeza en el delgado límite entre el sueño y la vigilia, entre la locura y la razón, o mejor, entre la vida y la muerte, para relatar aquellos instantes abismales de su extraordinaria existencia en los que sintió que su hora para irse de este mundo había llegado. Y sin embargo, a los 90 años, seguía luchando, con las palabras como arma principal, demostrando por qué su escritura (lo que es igual a decir su vida) pudo durante mucho tiempoenfrentarse con monsieur Le Diable y ganarle la partida. "Tinte rojo rabioso irradiaba avasallante. Algo muy caliente me puso en la parrilla que ardía de sus barrotes de hierro llagando mi espalda, y dos hembras avivaban carbones con tizones rudos, muy afilados. Ellas despeinaban cabelleras ígneas. Delgadísimas, semejaban lagartijas de pesadilla y gritaban mi nombre cuando aseguraban "Ya estás muerta". Así gritaban, despiadadas, malignas, feas. Afirmaban con endiablada griterí "Hace horas que estás muerta". Sumando a la grave situación espantosa, "Hace horas que estás muerta". Yo, a cada minuto, rebatí "No estoy muerta". "Hace ocho horas que estás muerta". "No estoy muerta".